Paraguay afianza un modelo de conservación inclusivo que reconoce el rol protagónico de las comunidades locales, campesinas e indígenas en la protección del patrimonio natural, integrando sus saberes, cosmovisiones y perspectivas en la planificación y gestión de las Áreas Silvestres Protegidas (ASP).
En el marco del Proyecto Paraguay + Verde, liderado por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), se desarrollaron diagnósticos comunitarios participativos en tres sitios emblemáticos: el Parque Nacional Ñacunday, el Parque Nacional Ybycuí y el Parque Nacional Cerro Corá.
Un proceso desde y con el territorio
Cada diagnóstico se desarrolló mediante talleres abiertos con la participación sustantiva de líderes y lideresas de la comunidad de la zona de amortiguamiento, autoridades tradicionales de los Pueblos Indígenas, representantes de organizaciones campesinas, autoridades locales y guardaparques. Las jornadas se diseñaron respetando las dinámicas socio culturales de cada territorio, promoviendo espacios de escucha activa, dialogo horizontal y representación equitativa entre mujeres y hombres. Se aplicaron herramientas metodológicas participativas como mapeos colectivos, recorridos interpretativos, entrevistas semiestructuradas y diálogos interculturales. Estas actividades permitieron identificar actores clave y formas diversas de liderazgo, incluyendo liderazgos femeninos y juveniles, conocer las múltiples formas de relación con el entorno natural, documentar sitios sagrados e históricos, practicas ancestrales y valores socioculturales asociados al territorio.
Visibilizando voces, saberes e iniciativas locales
El enfoque de equidad e igualdad permitió visibilizar las experiencias diferenciadas de mujeres y hombres en relación al uso y gestión de los recursos naturales, así como las desigualdades que limitan su acceso a la tierra, al crédito, a la capacitación técnica y la participación en espacios de toma de decisiones. A su vez, el enfoque intercultural posibilitó incorporar los conocimientos tradicionales y espirituales de los Pueblos Indígenas, que valoran profundamente la armonía con la naturaleza como parte de su identidad colectiva.
Además de las problemáticas locales, como el acceso al agua, los impactos del cambio climático o los conflictos por uso del suelo, los diagnósticos recogieron múltiples iniciativas de conservación ya existentes, lideradas por las propias comunidades: reforestación con especies nativas, educación ambiental desde una perspectiva comunitaria, prácticas agroecológicas, y vigilancia voluntaria de los bosques, entre otras.
Hacia Planes de Manejo y Ecoturismo con identidad local y participación comunitaria
Los resultados de estos diagnósticos participativos serán incorporados en la actualización de los planes de manejo de las áreas protegidas, en particular al del Parque Nacional Ybycuí, actualmente en proceso de revisión. Este enfoque permitirá, fortalecer la dimensión social y cultural en los documentos técnicos de planificación, asegurando que las decisiones respondan a las realidades, prioridades y visiones de las comunidades locales.
Asimismo, se avanzará en el diseño de planes de ecoturismo con identidad local, promoviendo el desarrollo de iniciativas económicas sostenibles que reconozcan y valoren el patrimonio natural y cultural de cada territorio, sin comprometer su integridad ecológica. En este proceso, se fomentará la participación sustantiva de mujeres, juventudes y Pueblos Indígenas como actores clave en la generación de propuestas innovadoras y resilientes desde sus saberes y experiencias.
Una apuesta institucional por la corresponsabilidad y la justicia ambiental
Para el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), como autoridad nacional que vela por la gestión de las Áreas Silvestres Protegidas del país, este proceso representa más que un ejercicio técnico, es una apuesta por el reconocimiento de las comunidades como guardianas históricas cuyas prácticas y conocimientos son esenciales para la conservación efectiva. Las comunidades no son visitantes: son parte fundamental del ecosistema humano y natural de las áreas protegidas.
Esta experiencia confirma que una gestión efectiva de las Áreas Silvestres Protegidas requiere de un enfoque de diálogo intercultural, participación equitativa, corresponsabilidad y confianza mutua. Tal como lo sostiene el visón del Proyecto Paraguay + Verde, la conservación es más sólida, legítima y duradera cuando se construye con las comunidades, no sin ellas.
Con este enfoque, Paraguay avanza hacia un modelo de gobernanza territorial inclusiva, donde la protección de la naturaleza va de la mano con la protección de la diversidad cultural, los derechos colectivos y la dignidad de quienes habitan y cuidan estos territorios. Cuidar el medio ambiente es cuidar la historia, la identidad y el futuro compartido de las generaciones que habitan el país.
Sobre Paraguay + Verde
Paraguay + Verde surge como reconocimiento del Fondo Verde para el Clima (GCF, por sus siglas en inglés) por la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero provenientes del cambio de uso de la tierra entre 2015 y 2017. La iniciativa ejecutará acciones de la Estrategia Nacional de Bosques para el Crecimiento Sostenible (ENBCS) y operativizará y capitalizará el Fondo para el Cambio Climático (FCC).
Es liderada por el MADES y el PNUMA, en carácter de Entidad Acreditada ante el Fondo Verde del Clima, y cuenta con la participación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) como socios técnicos, así como del INFONA, MEF, MAG, MINMUJER e INDI como aliados en la ejecución.
